| (13:55) Bagoass: | hola Bruzzo, lindo el concierto de ayer |
|---|---|
| (13:55) Soy el típico Do: | Jejeje gustó? |
| (13:55) Bagoass: | la primer obra de palestrina la hicieron re bien!!!!!!!!! |
| (13:56) Soy el típico Do: | Alma redemptoris? si, un milagro, , es la mas nuevita |
| (13:56) Bagoass: | Y ademas muy afinada, muy empastada, muy bien, mejoro mucho con respecto al anio pasado el sonido, el sicut la interpretacion a mi gusto muy rapida y hubo algunos desajustes temporales. |
| (13:57) Soy el típico Do: | si, hubo una perdida en las inmediaciones de la obra, je, ami tampoco me gusta tan rapido, se pierden los melismas. |
| (13:57) Bagoass: | me gusto tambien la de Kodaly, tuvo momentos brillantes |
| (13:58) Bagoass: | los tenores por momentos se van al joraca con la afinacion, puede ser? |
| (13:58) Soy el típico Do: | Kodaly es un caño, sobre todo cuando se afina, como ayer exacto, por eso apuntalo de tenor ahi |
| (13:59) Bagoass: | jajajjaa con razon se afino bien kodaly!!!!!!!!!!!!! |
| (13:59) Soy el típico Do: | ![]() |
| (13:59) Soy el típico Do: | siempre pa arriba, siempre pa arriba, canto en puntitas de pie |
| (13:59) Bagoass: | jajajajajjajajajajajjajajajajajajajjaa |
| (14:01) Bagoass: | que lindo el Laudate de Mozart! que dificil es, bastante digna la orquesta, mas afinada que la de olavarria en San pedro, ahi donde cantamos la 9na este anio. |
| (14:02) Soy el típico Do: | San Nicolas, era otro santo, pero se entendió, para mi que los reflectores le cocinaron el cerebro a los de la orquesta ese día. |
| (14:03) Bagoass: | jajaja si, estaba terrible. |
| (14:03) Soy el típico Do: | Sí, la frase tras bastidores fue genial, el coro y la orquesta sonaron muy bien, vamos a ver si para la próxima podemos sonar muy bien, pero juntos, ![]() me refiero a ayer |
| (14:04) Bagoass: | sisisisisisisisisisisisisisi hubo muchos desajustes temporales en el laudate domino |
| (14:04) Bagoass: | y los tenores se fueron al joraca con la afinacion particularmente en esa obra en varios momentos (no todos) |
| (14:05) Soy el típico Do: | es que los músicos de orquesta se ponen las orejeras y van en su bola, y los tenores no se, se entusiasman... |
| (14:05) Soy el típico Do: | por eso nunca me dedicaré a ser director de orquesta, creo que al 2 ensayo estoy matando a alguien, o a toda una linea de violas ![]() |
| (14:07) Bagoass: | en realidad viendo los problemas me di cuenta de la complejidad de la obra, que escuchada por la academy of ancient music, el coro del kings college bajo la direccion de hogwood parece facil |
| (14:09) Bagoass: | me voy al banco que me sierra!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!![]() |
| (14:09) Soy el típico Do: | y bue, que hijjjj, este es un coro amateur, hay que ponerles un chumbo en la cabeza pa que estudien, pero dada la complejidad de la obra hicieron un muy buen papel. Tendríamos que darle mas pelota a los matices, pero si la orquesta no acompaña en el sentimiento cagamo... |
| (14:09) Bagoass: | ![]() ![]() |
| (14:09) Soy el típico Do: | shalú![]() ![]() |
viernes, 21 de septiembre de 2007
Chat Post-Concierto
martes, 4 de septiembre de 2007
Ser hombre no equivale a ser un insensible.
Sí, los hombres nos enamoramos, el hecho de que aveces tengamos una incapacidad absoluta para demostrarlo fehacientemente no quiere decir que en nuestra cabeza no estemos tratando de escribir el poema perfecto, pero cuando entramos en ese estado de hermoso vértigo las palabras se dan a la fuga y nuestra mente es una infinita sopa de letras.
Sí, los hombres lloramos, y antes que digan nada, no, no es porque tengamos una basurita en el ojo, uno llora cuando un familiar ya no está, o al enterarse del sufrimiento de algún amigo, y claro, cuando nos rompen el corazón, cuando ésto último ocurre nuestros ojos se vuelven un constante rebalsar de lágrimas y ya no somos capaces ni de ver una película melosa, el intelecto sabe que los "te amo" son actuados, que los besos son una cláusula del libreto, pero nuestro cerebro se tomó vacaciones y terminamos llorando hasta por una baldosa rota.
Sí, los hombres esperamos el regreso de un ser amado, y durante una época quien escribe éstas líneas deseó estar exceptuado de ésta afirmación, pero no hay nada de malo con esperar ese regreso, lo malo es quedarse esperando a quien no lo merece, ese es solo un honor para aquellas de corazón sincero.
lunes, 27 de agosto de 2007
Lean este cuentito....
La inspiración.
Primero vi la sombra en el piso del patio, y yo, curioso, levanté la mirada y descubrí a la inspiración haciendo equilibro en la medianera, como pudo se agarró de un cable y se dejó caer, casi me rompe una maceta la degenerada.
Una vez que logró sacar la pata de la tierra de la maceta y la apoyó en tierra firme, se presentó.
–Soy tu inspiración. –dijo–.
–Me di cuenta –le retruqué– pero llegás en un mal momento, no estoy preparado.
–¿Cómo te diste cuenta que soy tu inspiración? –preguntó curiosa– ¿Acaso tengo un cartelito que dice “inspiración” colgado del cuello?
–Efectivamente...
Impunemente comenzó a dictarme un texto, desesperado busqué un papel y alguna birome o cuanto menos un lápiz.
Me encontré frente a la mesa blanca del patio con un pedazo de carbón en la mano, pero consideré que no le iba a hacer mucha gracia a mis viejos encontrarse con toda la mesa escrita.
Vi por el rabillo del ojo que mi vieja venía con el mantel escoltada por mi viejo que traía la carne. Agarré a la inspiración por el cogote y la escondí atrás de un helecho, pero la desgraciada no se callaba, volví a agarrarla del cogote y entré a la carrera al living, no sin antes cabecear una maceta de barro que colgaba plácidamente.
En la cocina solo encontré un lápiz sin punta, mi vieja desde el patio me pedía que lleve unos cubiertos, solté todo y le di el gusto. Para cuando volví a la cocina el texto ya se encontraba demasiado avanzado, ¿por qué demonios no tendrá la inspiración un botón de rebobinar?
Hallé un sacapunta y con el apuro no me di cuenta que estaba sacándole punta a un carbón, mi viejo me pidió que le alcanzara el sacacorchos, cumplí con mi deber de buen hijo, por fin encontré un anotador, agarré el lápiz y me sentí un imbécil al notar que estaba intentando sacarle punta con un destapacorchos. Volví al patio e intercambié elementos con mi padre escudándome en que le quería hacer un chiste.
Volví a la soledad de la cocina, soledad que se vio interrumpida cuando mi viejo vino a intercambiar el anotador por la bolsa de carbón, no sin antes pedirme que la corte con mis chistecitos. Cuando se retiró mi padre saqué a la inspiración que estaba debajo de la mesa, saqué punta al lápiz, busqué la primer hoja vacía del anotador y le imploré que repitiera el relato.
Bueno... pero el asado estuvo riquísimo...
sábado, 4 de agosto de 2007
Indeleble
Pero la tristeza es vil y cada vez que la alegría se descuida le roba su lugar en el sillón y apoya los pies sobre la mesita ratona, esa con forma de corazón.
Claro que tratamos de seguir con nuestras vidas, pero ella siempre está al acecho y lamentablemente su hermana buena es demasiado buena y no sabe imponerse, y todo intento de espantar a la tristeza es en vano, cuando le preguntamos si nos va a dejar vivir en paz nos pregunta ella a su vez si sabemos de dónde colgaba caperucita roja la canastita.
¿De donde?
Luego nos arrepentimos de haberle preguntado...
Nadie la invitó a meterse en nuestras vidas y sin embargo ahí está, cada vez que somos ignorados, menospreciados o humillados ella va cobrando mas y mas fuerza, y cuando el corazón se rompe ella junta los pedazos y los esconde. Viene la amistad con su linternita para ver si logra encontrar ese corazón, pero está muy obscuro y solo logra recuperar algún que otro pedacito.
El amor en cambio tiene un gran farol, es el único capaz de encontrar cada pedazo y volverlo a unir, pero el amor suele estar muy ocupado fabricando nuevos corazones o reparándolos, pero a veces, a veces, viene y todo se llena de luz, enceguece a la tristeza que sale corriendo. La alegría, que estaba cansada de tener que sentarse siempre en el piso, aliviada vuelve a ocupar el cómodo sillón.
De pronto... obscuridad, un apagón, sentimos que golpean la puerta, vemos por la mirilla y adivinamos la silueta de la tristeza, no sabemos muy bien para qué golpea, si tiene un duplicado de la llave. Maldecimos por no haber cambiado la cerradura, ella entra sobradora.
La alegría se sienta en el piso, ayudándose con unas muletas, nos sentamos a su lado, la esperanza mientras tanto se pone en cuclillas y nos dice: "¿Quién sabe? Tal vez mañana vuelva la luz"
lunes, 30 de julio de 2007
La noche se hizo para descansar. ¿V o F?
La noche llega al fin, impecablemente disfrazada de tranquilidad y con esa espesa obscuridad, pero los verdaderos amantes saben que no es negra la noche y junto al aparente silencio solo son una inmensa pantalla de TV y nadie sabe donde está el control remoto.
Una y otra vez se repiten las imágenes, las frases, y uno quisiera no ser el actor principal de la película, ser un extra o un actor secundario es más fácil, no tenés la presión del protagónico, y en la vida casi nunca hay un “Toma 2” las escenas salen como salen, bien o mal, y “corte, se graba”. ¡Qué bárbaro, -me dirán- por lo menos reconocés que también se graba lo bueno!
Lamentablemente la noche es como un programa de chimentos, y no hace más que repetir las escenas que salieron mal.
La otra noche pasaron la parte en la que la muchacha se olvida de mí en menos de tres días. ¡TRES DIAS! Mientras me invade un instinto asesino hacia el guionista de ese capitulo, toma la palabra el conductor del programa de chimentos:
- Bueno, dicen que Dios hizo el mundo en siete días, así que a mi parecer tres días es un montonazo de tiempo. (RISAS)
Desde ya que fue inútil todo intento de volver a filmar, es que la chica sale con el guionista, y él me comunicó a través de un memorándum que debía abandonar el set de filmación, de lo contrario “no te va a reconocer ni tu vieja”.
Y es por eso que ahora solo me dedico a hacer crucigramas; pero… ¿a qué venía todo esto? ¡Ah, sí! ¡La noche!
La noche es infame, por suerte en unas horas vuelve el día y con su luz podré finalmente encontrar el control remoto y dormir.
viernes, 27 de julio de 2007
Reunión hogareña
lunes, 23 de julio de 2007
A puro apuro.
Vivimos siempre apurados, no es que nos falte tiempo, disponemos de nuestro tiempo para que nos sea mas difícil tomarnos un tiempo, en el fondo no encanta decir “tengo que salir rajando, porque no llego” es el engaño de sentirnos activos. Desde pequeños lo hacemos, dejamos la tarea del cole para último minuto, es cierto que no la hacemos en un primer momento porque no nos gusta, pero también es cierto que disfrutamos de esa adrenalina de hacer todo a las apuradas.
Claro que dicho comportamiento tiene sus desventajas, nos colgamos tanto de la palmera que cuando nos damos cuenta de la hora terminamos salando la carne con odex, la pizzería ya cerró y el helado que pedimos hace siete años todavía no llegó.
Luego por esas cosas de la vida uno se enamora. El amor no resiste agendas, el mundo se detiene, y los medios de transporte se vuelven cómplices, uno se queda como bobo viendo a su amada, pero una mirada boba de doctorado, y entre tanto cruce de miradas, el reloj, que se pone celoso, nos lanza una mirada asesina, tenemos diez minutos para cruzar toda la ciudad, pero cuando uno está enamorado el bondi llega cuando uno llega a la esquina, pagás boleto, conseguís asiento e inmediatamente se rompe la máquina, los semáforos se tildan en el verde, y en cada parada en la que seguimos de largo la gente hace la ola, obviamente festejando tu enamorada alegría.
Pero lamentablemente no siempre el amor es eterno, y a veces tan solo hace falta una leve brisa para apagar el fuego más apasionado, en ese momento al mundo se le salta la pausa, el bondi pasa de largo cuando te faltan metros para llegar a la parada, nunca viajas sentado, y sigue subiendo gente de tal manera que deja de ser un medio de transporte y pasa a ser un completo de transporte.
Y volvemos a la vida apurada, disponemos de nuestro tiempo para que nos sea mas difícil tomarnos un tiempo, en el fondo no encanta decir “tengo que salir rajando, porque no llego” es el engaño de sentirnos vivos.
miércoles, 6 de junio de 2007
Descuido voluntario.
Lo primero que tomó fueron sus discos, luego los libros, y una montaña de partituras, faltaban muchas cosas, platos, cubiertos, alguna silla, cosas que cualquier persona sensata llevaría en primer término.
A él no le importaba todo aquello que le ayudara a lidiar con la vida externa, tuvo 2 banquitos y una silla a instancia de sus padres, si por él fuera no había problema en sentarse en el piso, dormía sobre un delgado colchón, tan delgado que sus omóplatos terminaron siendo muy buenos amigos del piso de madera.
Pero mientras tuviera su música, sus libros, todo lo demás podía esperar. No es que a él le gustara vivir rodeado de vacío, es que en ese momento sólo le interesaba poblar el vasto territorio de su alma en ruinas, y la probabilidad de lograr eso con un juego de living eran prácticamente nulas.
De a poco fue trayendo mas cosas, la guitarra, la computadora, algunos adornos, fotos familiares; sus padres le dieron dos cajas repletas de elementos de cocina y diez cajas llenas de sabiduría.
Veía su cuarto, que parecía irse derritiendo a medida que sacaba más y más cosas, hasta que finalmente solo quedó un simple charco, y allí vio flotando el recuerdo de sus viejos amores, fue en vano esperar que se evaporara bajo el tibio sol del olvido, decidió que era mejor dejarlo allí, su corazón no tenía la fuerza necesaria para cargar tanto equipaje.
viernes, 1 de junio de 2007
Un instante
Javier miraba por la ventana, hipnotizado observando como los arboles jugaban a la mancha, el café cada vez más frío era un vago recuerdo para sus labios. Esos mismos labios que supieron jugar a la mancha con otros labios, ahora ausentes.
Recordó a Gabriela, aquella que logró que su corazón palpitara por primera vez, las largas charlas y la sensación de conocerse de toda la vida, como cuando uno vuelve a casa, las risas aun resonando en su cabeza, y aun sabiendo que los caminos finalmente se bifurcaron él sabe que al encontrarse con ella, las risas, las charlas y la complicidad no piden permiso.
Recordó a Mariana, tal vez su relación mas intensa y conflictiva, siempre le quedará la duda de lo que pudo haber pasado si la historia hubiera continuado, era una de esas relaciones en las que había poco que decir, pura química, pero la química nunca es suficiente, siempre falta ese factor desconocido que no se compra en cualquier kiosco, y todo terminó abruptamente, señor, son las 12, tenemos que cerrar, retírese.
Su última relación, Romina, no merece mayores comentarios, tal vez unos puntos suspensivos sean lo que mejor describe esa época de su vida.
Volvió a mirar por la ventana, viendo como el sol agachaba la cabeza, tal vez por la vergüenza que sentía al tener que retirarse él también.
Entonces Javier lanzó una maldición, odiaba que le pasaran estas cosas, justo a él, extrañaba ese calor, el calor en los labios, y por fin tomó una decisión, lo puso en el microondas y lo calentó 2 minutos.
, es la mas nuevita




